Página sobre versiones de canciones
Cada semana se presenta una canción original, con alguna anécdota, datos de sus intérpretes y, sobre todo, alguna versión.
Cada vez que te amo me pongo fuera de mí fuera de mí ...dime si de verdad me quieres
Este vídeo, en el que Michael Jackson canta con Justin Timberlake esta impresionante canción, en 2014, hace que Jackson, como el Cid, acaparara triunfos después de muerto. Se editó póstumamente, y llegó a la lista de éxitos, haciendo que Michael Jakson haya tenido "hits" en los 70s, los 80s, los 90s, los 2000s y esta década. No sé de qué va vestido Justin Timberlake, pero me parece que la canción no puede ser más chula, y la presentación es excepcional.
Ahora vamos a ver la primera versión de esta canción. Es de 1984. La canción la compusieron Jackson y Paul Anka, y el primero que la catón fue Jonny Matis, un "crooner".
Aquí lo tienes, Señora Robinson Jesús te ama más de lo que piensas Dios te bendice. El cielo guarda un lugar para los que rezan Originalmente dedicada a la Señora Roosvelt, pero Mike Nichols, en 1968, había encargado a Paul SImon unas canciones para su película "El graduado", y éste no había hecho casi nada, Nichols le dijo que transformara Mrs Roosvelt en Mrs Robinson y se la quedó.
Personalmente, estos dos me parecen algo sosos, pero esta canción tuvo mucho éxito; fue su segundo número uno tras la (soporífera) "Los sonidos del silencio".
La señora Robinson es una señora madura, interpretada por Anne Bancroft, con la que se enrolla Dustin Hoffman. Los problemas no dejan de crecer por la relación entre su familia y los Robinson y, sobre todo, cuando aparece la hija de la susodicha, de la que el personaje de Dustin Hoffman se enamora (era Katherine Ross). La canción aparece, varias veces en la película. Una versión muy transformada es la de los Lemonheads:
Eres demasiado bueno para ser verdad no puedo quitar los ojos de ti tocarte será como el cielo tengo tantas ganas de abrazarte 50 años cumple ahora esta canción, interpretada originalmente por Franki Vallie (el de Grease).
Al llegar al estribillo dice cosas como "te quiero, déjame quererte". Vamos, el mensaje está claro. La persona que inspiró esta canción debe estar contenta.
Es una canción muy poderosa: Muchos arreglos -su comienzo es inconfundible- instrumentos de viento todo el rato, etc.
De las más de 50 versiones que aparecen en discos, hay una muy conocida en español de Matt Monroe.
Ésta se hizo muy popular en 1985: Obsérvese la coreografía y atuendo de los bailarines de peli porno viejuna.
En el cine ha aparecido al menos dos veces. La primera es inolvidable, en El Cazador ,la noche antes de salir.
Y hace unos años, el malogrado Heather Ledger impresionaba a Julia Stiles cantando, con la banda del instituto en el campo de fútbo, en "10 razones para odiarte"
Lleva años enredada en mis manos, en mi pelo, en mi cabeza y no puedo más, no puedo más Debería estar cansado de tus manos, de tu pelo, de tus rarezas pero quiero más, yo quiero más.
Ahora hace treinta años que Los Ronaldos sacaron su primer disco, y desde entonces han ido editando sin prisa y con pausas de cuatro y cinco años sin sacar nada. A finales de los 80 tuvieron varios éxitos por canciones muy buenas (Adiós Papa, Haremos lo de siempre) tenían un estilo irreverente, niñato. Destaca, igualmente, lo bien que toca la guitarra Coque Malla, que coincidiendo con esas letras niñatas era un personaje odioso para muchos (nunca para mí).
Esta canción, de 2009, ya nace como una canción de siempre. Parece que la hemos oído de pequeños en la radio de la cocina. La mayoría la conoció a través de un anuncio de Ikea.
De partida, tiene dos versiones de los propios Ronaldos, esta que acabamos de ver y otra mucho más lenta y con menos instrumentos.
Para lenta, ponemos esta de Marina Damer.
este era el anuncio de Ikea, "donde cabe uno, caben dos"
Esta canción, reconocible desde el primer acorde, es la declaración de amor un zoquete, inútil para los estudios, que sólo sabe que "te quiero, que uno y uno son dos, y si esa suma la hago contigo, ¡qué mundo tan maravilloso".
Es de 1961, y se editó hasta dos veces en single, cuando eso significaba volver a fabricar y poner a la venta un disco de un palmo de ancho que tenía sólo una canción por cada cara, y se vendía por millones.
Como ya se ha dicho, posiblemente Sam Cooke sea el rey del soul, con esa voz tan sensible. Aunque en este caso sea un tema trivial, Cooke tuvo canciones e intervenciones contra la guerra y la injusticia.
Murió, en circunstancias no aclaradas hasta la fecha, en un motel, con 33 años, a manos de la dueña, algo que no se investigó por que sólo era un negro.
Bueno, pues además de Rod Stewart, Art Garefunkel y un largo etcétera, yo pongo hoy la versión española de Los Gatos Locos, un trío rockabilly catalán de los ochenta, con su bajo clásico y bandera de la confederación.
Lamento no encontrar en ninguno de los casos actuación en directo o un vídeo adecuado, pero compenso al final.
En el año 1985, esta escena en Único Testigo vuelve a hacer la canción famosísima. Harrison Ford es un policía escondido en una secta Amish, y enseña a bailar a la recatada Kelly McGillys.
Que difícil se me hace mantenerme en este viaje sin saber adónde voy en realidad
Esta canción es de 1983, y la compuso y cantó por primera vez Alejandro Lerner, que en Argentina es bastante famoso.
Es una canción sobre momentos bajos, en los que no se sabe muy bien adónde se va, o si merece la pena seguir. La canción va tomando más y más intensidad conforme transcurre.
"Todo a pulmón" quiere decir sin ayuda, a costa del sufrimiento.
En América latina es usual utilizarla para cerrar un concierto. La ha incluido también en un disco Mercedes Sosa,
Miguel Ríos la hizo suya, al igual que hizo con Santa Lucía, que son largamente más conocidas por la versión del granadino que por el original (en el caso de Santa Lucía de Roque Narvaja).
Este hombre gustará mas o menos, pero transmite muchísimo. En este caso me quedo con la versión.
Cuántos caminos debe recorrer un hombre, antes de que le llames "hombre" Cuántos mares debe surcar una blanca paloma, antes de dormir en la arena. Cuántas veces deben volar las balas de cañón, antes de ser prohibidas para siempre. Así comienza una de las canciones más conocidas de Bob Dylan, compuesta cuando sólo tenía 20 años, en 1963. Es un alegato pacifista, preguntando cuándo aprenderemos a convivir, y como tal fue cantando por todo el mundo desde que se publicó y hasta bien entrados los 70.
Hay versiones para dar y regalar. Las más famosas aquellas folk de Peter Paul and Mary, Joan Baez y otros americanos de la época. Teníamos hasta una versión española para cantar en misa "Saber que vendrás..." La que pongo es la Sam Cooke, quizá el mejor cantante de soul de la historia, y que también estuvo bastante implicado en asuntos políticos. De hecho, fue asesinado en un hotel en unas circunstancias demasiado relacionadas con su condición de hombre de color.
Éste la convierte en un tema casi gospel. Cantando sin aparente esfuerzo y poniendo a bailar al personal.