Son las nueve en punto de un sábado
Hay un anciano sentado a mi lado
Disfrutando con calma de su ginebra con tónica
Dice: "Hijo, ¿puedes tocarme un recuerdo?
1971. Billy Joel recuerda en primera persona cuando tocaba en un bar, cómo los clientes le conocían, le pedían canciones que significaban un recuerdo emotivo, le dejaban propinas en una jarra y le decían, finalmente "no sé que haces aquí, tienes talento para algo más".
El tono es nostálgico, y, aparte de ser bastante fiel a la realidad, según el propio autor, enseña que la música es un magnífico remedio para la nostalgia, un buen momento para estar juntos.
La canción es bastante antigua. La hacía yo más ochentera que setentera.
En este show de TV la interpreta con Elton Jhon que, francamente, la mejora bastante en ritmo, piano y calidad de la voz.
Durante la década de los 80, Ana Belén abandona, lógicamente, el papel de niña prodigio y comienza a editar discos de música melódica, incrementando en cada uno y de manera importante el éxito del anterior. Fue una número uno total.
Sin quitarle mérito a la evidencia de su potente voz y su magnífico talento para cantar, la letra es un poco fiasco. Pasa a contar en tercera persona la historia de un pianista que triunfó y lo perdió todo por una mujer. No se si es la historia en sí o el dramatismo que le mete, pero no me convence. Eso de "viejo perdedor" parece una mala traducción que aquí no cuaja.