Página sobre versiones de canciones
Cada semana se presenta una canción original, con alguna anécdota, datos de sus intérpretes y, sobre todo, alguna versión.
Si, sabes que llevo un rato mirándote tengo que bailar contigo hoy Si, que tu mirada ya estba llamándome muéstrame el camino que yo voy.
Tú eres el imán y yo el metal...
En 2011 el video de Gangnam Style fue el primero en alcanza los mil millones de visitas. Apenas seis años después Luis Fonsi rebasa los 5.000 millones de visitas con este "Despacito",
Semanas y semanas en el número uno de las listas, ventas extraordinarias.
Esta bailable canción habla de sensualidad, de coqueteo, pero, eso, despacito.
Luis Fonsi es el compositor de la música, pero la panameña Erika Ender hace una aportación esencial a la letra.
Esta ejecución con Roberto Claro, más que despacito es ya a fuego lento, con prolegómenos y advertencias durante toda la canción.
Confieso que no conocí a Erika Ender, y me ha sorprendido muy gratamente, transmite mucha sensualidad.
¡Qué historia podrían contar mis pensamientos! Como una película antigua Sobre un fantasma de un pozo de los deseos En un castillo oscuro o una fortaleza fuerte encadenado por los pies
Sabes que ese fantasma soy yo.
Esta canción es de 1970, y este hombre que se parece al protagonista de Braking Bad es Gordon Lightfoot. Nos habla en una balada de una declaración de desamor. De alguien que contampla como el amor se ha acabado. Lightfoot la escribió inspirándose en su propio divorcio.
No hay fuego ni dolor, es decepción y tristeza.
Muchas versiones se han hecho, como, nada menos, Barbara Streisand y Cher, tomando el mismo tono.
Pero Viola Wills, en 1980, la transforma a un tema disco, y la mantiene cinco semanas en el número 2 de las listas.
La canción ha aparecido en al menos cinco películas y series, reforzando escenas.
Pero su mayor repercusión, en la parte bailable es la de esta versión de las Stars on 45 que la convierten en el tema de fondo de la película Studio 54, que evoca la historia de la famosa discoteca neoyorquina,
Con unos magníficos arreglos, realza la película protagonizada por Ryan Phillipe y Salma Hayek.
Tanto tiempo disfrutamos de este amor Nuestras almas se acercaron, tanto así Que yo guardo tu sabor Pero tú llevas también Sabor a mí
Álvaro Carrillo, el autor de La mentira o Luz de luna, vuelve a hablarnos de despecho. Te irás de aquí pero de mí no te olvidas.
La composición es de 1958, y la interpretan todos los cantantes de bolero de primera fila: Los Panchos o José José, y Luis Miguel la incorpora en su antología Romance junto a otros boleros clásicos.
Aquí la vemos interpretada por dos de los mejores cantantes latinos: José Feliciano y Gloria Stefan.
Buscando algo distinto, los colombianos Monsieur Perine introducen una voz ligera, guitarra jazz y un poco de swing.
Y no se puede pasar por alto, aunque no hay actuación en directo, la versión de El Pescaílla, con su guitarra y esos silencios y cortes, que la dejan en apenas dos minutos, introduciendo otra melancolía, más llorona y quizás menos altiva o rencorosa que la original.
Chicos, todos juntos. Una semilla para cada uno. La mitad está satisfehca, la mitad pasa necesidad.
El amor abunda en nosotros, pero lo tapa la codicia.
¿Cuándo habrá una cosecha para el mundo?
Esta canción de los Isley Brothers, que daba título al Disco en el que se presentaba en 1976, es una canción elaborada, con arreglos, buenas voces, y un mensaje de paz y de amor, ¿Cuándo tendremos todos para comer?
Tuvo cierto éxito. No tanto como su magnífica "This old heart of mine".
Doce años después, la banda inglesa Christians, saca esta versión, convirtiendo el soul en pop al introducir sintetizadores y quitar el piano.. La poderosa voz sigue protagonizando este humanitario deseo hecho canción, cuyos beneficios fueron dedicados a organizaciones no gubernamentales.
Los Christians fueron un magnífico grupo, con una vida demasiado corta. tomaba el nombre del apellido de los tres hermanos y, curiosamente, el cantante se llamaba "Priestman" (Sacerdote).
Dolly Parton la escribe en 1973, cuando decidió separarse profesionalmente de Porter Wagoner, su mentor y compañero artístico durante siete años. Ella quería iniciar su carrera en solitario y la relación profesional se había vuelto difícil. La canción es una despedida afectuosa: me voy, pero lo que hemos vivido ha sido importante y siempre te querré.
Ahí está Dolly, todo curva, desde el cardado hasta el tobillo, de la que todos coinciden que era una persona era tan grande como cantante. Aparentemente conservadora, pero comprometida con el feminismo, siendo un claro ejemplo de mujer que hizo la carrera que ella se trazó; solidaria con su pueblo y con causas como la LGTB.
En 1992 Withney Houston la elige como tema principal de su película "El guardaespaldas". Es una elección arriesgada, casi a capella, sin batería, con un largo silencio, pero más éxito tuvo, tanto la película como la canción.
Otra curiosidad es que la versión de Houston, balada, más rotunda, menos íntima, parte de la interpretación que izo en 1974 Linda Rondstat.
De nuevo la hora feliz Creo que podría ser feliz si no estuviera con ellos Y están felices de que sea un lugar encantador para estar
Alegre, vertiginosa. COn esto se presentaron los Housemartins en 1986. Un oficinista sale a tomar una cerveza en la happy hour, algo parecido a la cervecita del trabajo de aquí, y está incómodo, porque el ambiente de trabajo está latente en todo lo que se hace.
La canción es muy original, y cien por cien pegadiza. El vídeo es divertido, y nos muestra a esa banda de Hull que reivindicaron ser unos chicos de provincias frente al magma de Londres y las multinacionales.
Veamos esta versión rockera de los Two weeks running. PArece que la canción está muy condicionada por el formato "naif" ingenuo, pero éstos se ponen serios y le sacan su partido.
Más de 40 años después Paul Heaton, el líder y vocalista de los Housemartins, con esa pinta de tío normal, la sigue interpretando, acompañado ahora de Jaqui Abbot, su compañera en The Beautiful South, el grupo en el que siguió regalándonos su talento tras la displución de los Housemartins.
El acompañamiento de Jaqui, y su presencia, es fantástico.
La clientela habitual va entrando poco a poco Hay un anciano sentado a mi lado Disfrutando con calma de su ginebra con tónica Dice: "Hijo, ¿puedes tocarme un recuerdo?
1971. Billy Joel recuerda en primera persona cuando tocaba en un bar, cómo los clientes le conocían, le pedían canciones que significaban un recuerdo emotivo, le dejaban propinas en una jarra y le decían, finalmente "no sé que haces aquí, tienes talento para algo más".
El tono es nostálgico, y, aparte de ser bastante fiel a la realidad, según el propio autor, enseña que la música es un magnífico remedio para la nostalgia, un buen momento para estar juntos.
La canción es bastante antigua. La hacía yo más ochentera que setentera.
En este show de TV la interpreta con Elton Jhon que, francamente, la mejora bastante en ritmo, piano y calidad de la voz.
Durante la década de los 80, Ana Belén abandona, lógicamente, el papel de niña prodigio y comienza a editar discos de música melódica, incrementando en cada uno y de manera importante el éxito del anterior. Fue una número uno total.
Sin quitarle mérito a la evidencia de su potente voz y su magnífico talento para cantar, la letra es un poco fiasco. Pasa a contar en tercera persona la historia de un pianista que triunfó y lo perdió todo por una mujer. No se si es la historia en sí o el dramatismo que le mete, pero no me convence. Eso de "viejo perdedor" parece una mala traducción que aquí no cuaja.