Pero el cielo sabe que soy miserable
Estaba buscando trabajo, luego encontré un trabajo.
Pero el cielo sabe que ahora soy miserable
Canción pop, aparentemente alegre, pero con una letra devastadota. Muy del estilo de Morrisey y de Johnny Marr, los compositores de esta canción y líderes de los Smiths.
Un sábado por la mañana de, supongo, 1985, estaba sentado ante el televisor, viendo La bola de cristal, y tras la parte presentada por Los electroduendes apareción este vídeo.
Recuerdo perfectamente que me encantó desde la primera a la última nota. A día de hoy me parece una de las mejores canciones que he oído en mi vida.
Lo que se cuenta en esta canción, que fue sacada como single suelto, sin pertenecer a un disco, es algo muy obrero. Mi vida es una porquería. Pero se canta con ironía, con cinismo. Es lo que hay y así la vivo. Tendré que aprender a discernir y a optimizar.
Es preciosa.
Vemos aquí unos 30 años después al héroe de adoslescentes, el que triunfó con su "Never gonna givwe me up", que luego quedó en el olvido y ha sabido volver recordando sus éxitos y haciendo casi autobroma sobre esto.
Su mayor éxito era "Never gonna give you up" (nunca te decpcionaré), que viene perfecta para anunciar, por ejemplo, una compañía aseguradora.
PEro vamos a la versión del "Heaven knows..."
Espectacular.