Esperando un tren
Cuando me siento tan hecha polvo como mis jeans
Bobby paró (haciendo auto estop) una camioneta
Justo antes de que lloviera
Nos llevó hasta Nueva Orleans
Luego viene a decir "tu tomas mi autocontrol, tú me controlas". Esta fue la primera canción de Raffaele Riefoli. Se llama Rafael, pero es de Bari. Consiguió un notable éxito.
Raf, como es conocido, tiene algún éxito, no de este nivelazo, y colaboraciones con estrellas italianas de primera fila.
Ya la versión original fue número uno en algún país, pero la que clavó un hit internacional, que cuarenta años después es una de las insignias de la década de los ochenta, es Laura Brannigan.
Se estima que un ciudadano varón medio puede tardar entre diez y doce segundos en enamorarse perdidamente de esta mujer, ya sea al verla o al oírla. Esto incluye los dos o tres que emplea el presentador en anunciarla.
Como en otra versión que también popularizó, Gloria, de otro italiano, Humberto Tozzi, Laura despliega una serie de cualidades para cantar, cambiar de registro, ir a falsete o gritar en el mismo verso. Impresionante.
Hay alguna versión española, como la de Ricky Martin (mejorable), pero hoy dejamos las espadas en todo lo alto, en el cielo, donde está ya Laura Brannigan, que falleció con apenas 52 años.
Dice esta canción que confíes en la Cocaína, o eso parece. La compuso en 1976 J. J. Cale, con este tono:
Uno de los primeros recuerdos que tengo manejando discos era aquél de J.J. Cale con la portada inspirada en una cajetilla de cigarrillos Gitanes.
El hecho es que tras J. J. Cale, un años después,. Eric Clapton edita la misma canción, con un éxito rotundo.
Según Eric Clapton, el hecho de que la canción hable bien de la Cocina es una caricatura, que en verdad es una crítica, pero esto se sostiene poco, por dos motivos.
El primero, que cuando la cantaba era, parece ser, algo más que un entusiasta consumidor de coca.
El segundo, que cuando Clapton se quitó de las drogas, no volvió a tocar la canción.
En esta tercera versión, de 1987, vemos a los majaretas de Pablo Carbonell (Toreros muertos) y Poch (Derribos Arias) haciendo una versión gamberra. Es llamativo que llevan un papel en la mano, se supone que con las letras, pero no hay modo de entender nada de lo que dicen. El objetivo es hacer el ganso.
En "La canción de Juan Perro", el cuarto disco de Radio Futura, aparece este tema tan caluroso y veraniego. También están "La negra flor" y "Anabel Lee". El disco supone un paso adelante en la madurez y la calidad de sus canciones.
El disco es considerado como el precursor del Rock Latino. De los once temas, seis fueron lanzados en sencillo.
Se cuenta una escena de feria de pueblo, recreando un ambiente rural que aparece también en otros temas de esta gente como Corazón de tiza o El tonto SImón.
Obsérvese la voz tan limpia que tiene Santiago Auserón en directo.
Reproduzco esta de Luz Casal, en la que, quizás, la canción pierde un poco, pero nos sirve a los que no enamora la Luz rockera, que es la verdadera, mucho más que la de los fados plastas.
Aunque he leído que es original de los Skylarks, no aparece ni actuación ni en la discografía de este grupo.
Parece que es la sudafricana Miriam Makeba la que lanza este tema tan rítmico y bailable.
En wikipedia aparecen nada menos que treinta y siete versiones de esta canción, y no aparece, por ejemplo, la simpática Lucrecia, con su versión salsera.
Veamos esta de 2021, de Pink Martini, una agrupación que está entre la Big Band y la Pequeña orquesta, con músicos de gran nivel, y con Michael Moloi como voz invitada.
¡Venga a bailar, que es verano!