ese ladrón que os desvalija
de su amor soy yo, Señora.
Ya se que no soy un buen yerno,
soy casi un beso del infierno.
pero un beso al fin, Señora.
Esta canción pop aparece en el disco Pararell lines, de 1979, disco en el que aparecen el exitazo "Heart of glass" y otras buenísimas como "One way or another".
La componen Debbie Harry y Chris Stein, que eran pareja creativa y sentimental, y la columna vertebral del grupo Blondie.
Parece que Sunday girl (Chica de domingo) hace referencia a un amor con una chica tranquila, que sale poco, sin sobresaltos. Un amor de confort.
Téngase en cuenta que esto es del 79, precursor de todo lo que luego escuchamos en los ochenta. La presencia de Debbie parece resaltar sobre todo, pero la calidad de la voz, la capacidad para subir y bajar los tonos, para ir y volver al falsete es algo tan extraordinario como su arrebatadora belleza.
Veamos esta versión de She and him
Cada uno puede hacer su interpretación de esta ñoña canción, que nos habla de un día luminoso en el que dejamos atrás nuestros problemas y afrontamos la vida con optimismo y con ganas.
La compuso en 1972 John Nash, un estadounidense que tuvo mucha relación y estrechas colaboraciones con Bob Marley & the Wailers.
Hasta la fecha de la canción es emblemática: 1980. De esta canción no queda nada por decir. El Bar Penta, que aparece, es destino de mitómanos de los ochenta. Hubo serie de televisión, se ha encontrado y entrevistado a la posible "Chica de ayer". Aparece en cualquier lista de lo mejor de la época. En fin.
La compuso Antonio en Valencia, mientras hacía el servicio militar. Luego aparece en el primer disco de Nacha Pop, ese magnífico grupo al que hay que valorar más allá de la figura de Antonio.
Una última nota. ¿Se parece demasiado a "La cacica al bisonte" de 1975? Para algunos, si.
Con este sencillo mensaje escribieron Phil Medley y Bert Berns en 1961 para The Top Notes, pero no tuvo mucho éxito.
Un año después. Los Beatles lo incorporan a su disco Please, please me. John Lennon era muy aficionado a esta música, y siempre se refirió a Chuck Berry como su primer referente musical.
La canción fue grabada en una sola toma.
Impresionante todo.Raimundo Amador comenzó sus andanzas en Veneno, junto a su hermano Rafael y a Kiko. Allí plantearon varios discos totalmente novedosos, que podemos deniminar flamenco urbano.
Posteriormente monta con su hermano Pata Negra, editando, entre otros, dos de los mejores discos de la historia, con la principal aportación de unas guitarras de máximo nivel, y poderosas influencias del blues. En ambos discos hay al menos dos canciones que son directamente Blues.
Ha tenido también discos en solitario, con éxito como el del "gustito pa' mis orejas", siempre con una calidad de primer nivel.
Aquí le vemos actuando con B.B. King, el rey del blues ("cuando me vi con él en el escenario estaba acojonao", reconoció), interpetando el tema Bollleré, que aparece en un disco de otro grupo que tuvo, "Arrajatabla", muy parecido en las formas a los de Pata Negra pero incluyendo ahora músicos de primer nivel en todo: Viento, teclado y percusión.
El resultado es este homenaje a Bolleré", la marca de papel de fumar con la que se han hecho tantos cigarrillos, pitillo, porros, y otras variedades de productos amables.
Pero pese a parecer una canción marca Amador, no es suya. La compuso Cathy Claret en 1991. Suena así de fina y de suave.
Lamento no tener actuación de la propia Claret, pero todas las que hay, aparte de ser de calidad muy mala, están adaptadas a la versión de Raimundo, con mucha más guitarra, y apenas se le escucha la voz.
El que canta inicialmente es Scatman Crothers, pero se van uniendo todos los personajes.
Jamie Cullum incluye esta versión en algunas de sus actuaciones.
Aquí vemos la versión española: Vaya doblajes que se hacían en esta época. Todos recordamos esto, como niños o, posteriormente, al ponérsela a nuestros hijos, y darnos cuenta da la maravilla que era.
Al final echan, literalmente, la casa abajo.